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UN NUEVO APOSTOL

El Élder D. Todd Christofferson fue llamado como miembro del Quórum de los Doce Apóstoles

El Élder Christofferson, de 63 años, fue sostenido como ápostol de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días el sábado 5 de abril de 2008 durante la primera sesión de la Conferencia General Nº 178. Era miembro de la Presidencia de los Setenta desde 1998 y cubre la vacante generada por el Pte. Uchtdorf al ser llamado como segundo consejero en la Primera Presidencia. Fue sostenido como miembro del Primer Quórum de los Setenta en abril de 1993 y anteriormente sirvió como representante regional, presidente de estaca y obispo y presidente de misión de estaca.

El Élder D. Todd Christofferson nació el 24 de enero de 1945 y se crió en Pleasant Grove y Lindon, Utah. Tenía 15 años cuando su familia se mudó a Nueva Jersey, lugar en donde encontró personas y experiencias que forman parte de sus recuerdos favoritos. "Fue durante esa época que mi fe maduró en un floreciente testimonio", recordó al ser llamado a integrar el Primer Quórum de los Setenta. "Me crié en un ambiente de fe rodeado de familiares, amigos y conocidos que surtieron una influencia positiva en mi vida; no recuerdo un momento en que no haya tenido una creencia de que el evangelio era verdadero, pero fue en Nueva Jersey en donde verdaderamente llegué a sentir que era verdadero y que era importante". Fue lo suficientemente importante para él como para cumplir una misión en Argentina y tomar la determinación de siempre comportarse de lo mejor como miembro de la Iglesia. El 28 de mayo contrajo matrimonio con Katherine Jacob en el Templo de Salt Lake y tienen 5 hijos.Es graduado de la Universidad de Brigham Young y obtuvo un doctorado en leyes en la Universidad de Duke.

A través de los años, cuando se presentaron desafíos tanto profesionales como personales, el élder Chistofferson se dio cuenta que la cosa de más valor que había aprendido era orar fervientemente. "Es mediante la oración que aprendemos a mantener la debida perspectiva y a edificar estabilidad en la vida. Encontramos la ayuda necesaria a través de la única fuente que puede ofrecerla", explicó. "Mediante la oración podemos llegar a conocer, en cualquier momento, la voluntad del Señor para con nosotros, y el ser obedientes a esa voluntad es más importante que cualquier otra cosa". Ofreció dos sugerencias para orar eficazmente: gratitud y soledad. "Una de las cosas que nos pone en armonía con el Espíritu es la oración extensiva en la que se expresa gratitud por bendiciones específicas. Requiere mucho tiempo enumerar bendiciones específicas, y es entonces cuando realmente empezamos a orar por medo del Espíritu. Además de eso, creo que la persona necesita encontrar ocasiones en la que disponga del tiempo suficiente para estar a solas, sin temor a interrupciones, para comunicarse con el Señor. Esas horas nos proveen valiosas oportunidades para acercarnos al Señor".